Comidas, cenas, diferentes celebraciones y eventos, salidas organizadas e incluso las propias actividades dirigidas. Estas acciones permiten crear y fortalecer los vínculos entre los socios  del club y entre el club y los socios. Estamos hablando de una interacción social en un entorno offline. Hasta aquí nada nuevo ya que es algo que se está llevando a cabo en muchos clubes y centros.

Por otra parte, el entorno offline presenta algunas limitaciones en lo que se refiere a la creación de vínculos. Veamos algunas de ellas:

  • Necesidad de coincidir en el momento y en el lugar o servicio. La posibilidad de interactuar de forma presencial está limitada por el tiempo y el lugar, es decir, tenemos la posibilidad de interactuar y crear vínculos con aquellas personas con las que coincidimos en el club en un determinado servicio o lugar y a una misma hora. Es necesario que se cumplan las dos condiciones.
  • Las épocas vacacionales donde, para la mayor parte de los clubes, se produce una pérdida importante de clientes, es un periodo donde la interacción offline está totalmente reducida.
  • Algunos servicios ofrecidos en el club son menos sociales que otros por lo que no facilitan la interacción. Un ejemplo lo encontramos en la sala de fitness o la natación.
  • El contacto presencial puede ser algo violento para algunas personas. Sobre todo con aquellas personas con las que nunca se ha contactado antes.

 

Probablemente no sean todas las limitaciones existentes, pero seguro que nos ayuda a reflexionar sobre la importancia que tiene encontrar nuevas fórmulas que nos permitan compensar estas limitaciones, y a la vez, encontrar nuevos entornos que fomenten la creación y el fortalecimiento de vínculos.

Antes de concluir, os invito a reflexionar sobre la siguiente pregunta, ¿y si complementamos todas las acciones offline de las que hablábamos al principio del artículo, con otras acciones en un entorno online?